miércoles, 22 de abril de 2015

Introducción Histórica

A lo largo del siglo XIX la construcción de redes de alcantarillado en grandes ciudades sufrió un fuerte impulso en muchos países. En gran medida ello se debió a que fue establecida sin ninguna duda la relación entre enfermedades endémicas y la ausencia de un correcto drenaje de las aguas residuales urbanas. 
Estas redes de alcantarillado, que también drenaban las aguas pluviales, fueron proyectadas y construidas hasta mitad del siglo XX sin disponer de unos criterios técnicos (hidráulicos e hidrológicos) rigurosos. El rápido crecimiento urbano que se inicio en la segunda mitad del siglo XX generó graves deficits de infraestructuras urbanas para el drenaje de las aguas de lluvia, lo que acarreo importantes problemas de inundación en numerosas poblaciones. 

Todo ello impulsó la aplicación de los conceptos clásicos de la Hidráulica e Hidrológica al medio urbano: estudio de la lluvia, de la transformación lluvia-escorrentía y del comportamiento hidráulico del alcantarillado. De este modo hizo su aparición una nueva disciplina: la Hidrologia Urbana.
 A partir de los años ochenta, una vez ya se ha realizado un notable avance en el conocimiento de los fenómenos ligados a la cantidad (caudales), se ha impulsado el estudio de los fenómenos ligados a la calidad (carga contaminante) del drenaje urbano.

 El interés de este nuevo enfoque ambienta-lista del estudio del drenaje urbano es motivado por los graves problemas de contaminación que pueden crear las aguas de escorrentía urbana que son vertidas por la red de alcantarillado a un determinado medio receptor (normalmente rıo o mar) en tiempo de lluvia. Observamos, pues, que en el estudio y realización de infraestructuras de drenaje urbano ha existido una evolución en los objetivos a conseguir. Estos objetivos podrían calificarse, en orden cronológico, como: higiénicos (siglo XIX), hidráulicos y ambientales. 

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